Merche's profileYa te digo!PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    11/26/2009

    Te amo ahí contra el muro destruido

     

    love Pictures, Images and Photos

    Te amo ahí contra el muro destruido
    contra la ciudad y contra el sol y contra el viento
    contra lo otro que yo amo y se ha quedado
    como un guerrero entrampado en los recuerdos.

    Te amo contra tus ojos que se apagan
    y sufren adentro esta superficie vana
    y sospechan venganzas
    y muertes por desolación o por fastidio.

    Te amo más allá de puertas y esquinas
    de trenes que se han ido sin llevarnos
    de amigos que se hundieron ascendiendo
    ventanas periódicas y estrellas.

    Te amo contra tu alegría y tu regreso
    contra tu dolor que astilla tus seres más amados
    contra lo que puede ser y lo que fuiste
    ceremonia nocturna por lugares fantásticos.

    Te amo contra la noche y el verano
    contra la luz y tu semejanza silenciosa
    contra el mar y septiembre y los labios que te expresan
    contra el humo invencible de los muertos.

     

    Homero Aridjis
    (???)

    11/19/2009

    Cantando al mundo

     

    love Pictures, Images and Photos

    En amor se transforma cuanto hacemos
    todo lo que tocamos y sentimos,
    lo que soñamos y lo que vivimos,
    cuando nos vemos, cuando no nos vemos.

    Ebrios de amor las alas y los remos
    sólo para esas horas existimos,
    abrazando los ramos, los racimos,
    lo que tenemos, lo que no tenemos.

    Saltan las olas, bañan las espumas
    y se funden los oros con los plomos
    y en la tierra final nos encontramos.

    Y así unidas las luces y las brumas,
    héroes por lo que somos y no somos,
    cantando al mundo por el mundo vamos.

     

    Jesús Lizano
    (???)

    11/12/2009

    Mientras tú ardas junto al mar

     

    love Pictures, Images and Photos

    Mientras tú ardas junto al mar,
    Fuego.

    Mientras levantes tu columna viva, dorada, real,
    Fuego.

    Mientras, como un árbol, crezcas en medio de la noche,
    alegrándola,
    Fuego.

    El amor vivirá, el amor tendrá sentido, la vida vivirá,
    Fuego nuestro, pájaro inmortal volando sobre las aguas
    amargas y profundas del mar.

     

    Roberto Fernández Retamar
    (???)

    11/5/2009

    En voz baja decir, amor, tu nombre...

     

    LOVE Pictures, Images and Photos

    En voz baja decir, amor, tu nombre,
    junto a ti, a tus oídos, a tu boca.
    Y ser ese animal
    feliz que junta sus mitades.

    En voz baja o sin ella, muda
    la boca revertida a su unidad:
    silencio inaugural que a verbo y carne
    otorga nueva vida.

    Los ojos, ciegos, de regreso al todo:
    luz revelando mundos
    como fueron o son, como serán.
    Vueltos a ser alegría del otro,
    uno consigo mismo en compañía.

    Una vida otra: la tuya; tan amada.
    Volver a ser origen sin tristeza
    o dolor, sin miedo, sin nostalgia, o con ellos:
    tú y yo, nuestros recuerdos y cenizas.

     

    Pablo Armando Fernández
    (???)

    10/29/2009

    Esta imagen de ti

     

    love Pictures, Images and Photos

    Estabas a mi lado
    y más próxima a mí mis sentidos.

    Hablabas desde dentro del amor,
    armada de su luz.

    Nunca palabras
    de amor más puras respirara.
    Estaba tu cabeza suavemente
    inclinada hacia mí.

    Tu largo pelo
    y tu alegre cintura.

    Hablabas de el centro del amor,
    armada de su luz,
    en una tarde gris de cualquier día.

    Memoria de tu voz y de tu cuerpo
    mi juventud y mis palabras sean
    y esta imagen de ti me sobreviva.

     

    José Ángel Valente
    (???)

    10/22/2009

    La estación perenne

     

    love. Pictures, Images and Photos

    Tu cuerpo desnudo brilla bajo los relámpagos
    como antes bajo mis manos.
    Todas las estaciones están en tu cuerpo.
    La primavera comienza su esplendor en tu abrazo
    y concluye en tu boca entreabierta, exultante.

    Todos los ríos del mundo están en tu cuerpo,
    confluyen en ti en el momento
    en que el animal más bello del bosque
    -el ciervo, por ejemplo-
    bebe de ti y se contempla.

    Tu piel es de límite del fuego
    donde se refugia el ardor del verano.
    Rojas llamas te inundan.
    Se mezclan los elementos y tu cuerpo se curva,
    hay más aire en tu boca y mi cuerpo sediento
    busca en ti salida, la libertad, los deseos.

    Se anudan en ti los olivos del mundo
    y ardes como una lámpara.
    Somos un cuerpo sólo luchando contra la muerte.
    El otoño se riega en tu cuerpo como vino rojo en la mesa.

    Tus muslos descansan en el borde del mundo.
    Vuela una paloma de tu pecho a mis manos.
    Después miramos los dos, de alegría cansados,
    como a chimenea en invierno, el fuego pasado
    y tu piel que brilla bajo los relámpagos.

     

    Eduardo Cote Lamus
    (1928-1964)

    10/15/2009

    No es que muera de amor...

     

    Lovely Pictures, Images and Photos

    No es que muera de amor, muero de ti.
    Muero de ti, amor, de amor de ti,
    de urgencia mía de mi piel de ti,
    de mi alma de ti y de mi boca
    y del insoportable que yo soy sin ti.

    Muero de ti y de mí, muero de ambos,
    de nosotros, de ese,
    desgarrado, partido,
    me muero, te muero, lo morimos.
    Morimos en mi cuarto en que estoy sólo,
    en mi cama en que faltas,
    en la calle donde mi brazo va vacío,
    en el cine y los parques, los tranvías,
    los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
    y mi mano tu mano
    y todo yo te sé como yo mismo.

    Morimos en el sitio que le he prestado al aire
    para que estés fuera de mí,
    y en el lugar en el que el aire se acaba
    cuando te echo mi piel encima
    y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
    dichosa, penetrada, y cierto, interminable.

    Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
    entre los dos, ahora, separados,
    del uno al otro diariamente,
    cayéndonos en múltiples estatuas,
    en gestos que nos vemos,
    en nuestras manos que nos necesitan.

    Nos morimos, amor, muero en tu vientre
    que no muerdo ni beso,
    en tus muslos dulcísimos y vivos,
    en tu carne sin fin, muero de máscaras,
    de triángulos obscuros e incesantes.
    Me muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
    de nuestra muerte, amor, muero, morimos.

    En el pozo de amor a todas horas,
    inconsolable, a gritos,
    dentro de mí, quiero decir, te llamo,
    te llaman los que nacen, los que vienen
    de atrás, de ti, los que a ti llegan.
    Nos morimos, amor, y nada hacemos
    sino morirnos más, hora tras hora,
    y escribirnos y hablarnos y morirnos.

     

    Jaime Sabines
    (???)

    10/6/2009

    Te quiero a las diez de la mañana

     

    love Pictures, Images and Photos

    Te quiero a las diez de la mañana, y a las once,
    y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y
    con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.
    Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me
    pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
    comida o en el trabajo diario, o en las diversiones
    que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con
    la mitad del odio que guardo para mí.

    Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y
    siento que estás hecha para mí, que de algún modo
    me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos
    me convencen de ello, y que no hay otro lugar en
    donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu
    cuerpo. Tu vienes toda entera a mi encuentro, y
    los dos desaparecemos un instante, nos metemos
    en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo
    hambre o sueño.

    Todos los días te quiero y te odio irremediablemente.
    Y hay días también, hay horas, en que no
    te conozco, en que me eres ajena como la mujer
    de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo
    yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense
    en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién
    podría quererte menos que yo amor mío?

     

    Jaime Sabines
    (???)

    9/28/2009

    Nombre entregado (Fragmento)

     

    Tú te llamabas Carmen
    y era hermoso decir una a una tus letras,
    desnudarlas, mirarte en cada una
    como si fuesen ramas distintas de alegría,
    distintos besos en mi boca reunidos.

    Era hermoso saberte con un nombre
    que ya me duele ahora entre los labios,
    me sangra entre los labios como un recuerdo exangüe,
    como algo que yo querría nombrar constantemente
    y me estuviese anonadando con sus límites,
    con su doliente negación de ser,
    porque es amargo pronunciar lo que en olvido acaba.

    Yo pienso que ya no puedes tú tener un nombre,
    encerrar en un nombre tu ternura,
    tus verdes ojos dulces,
    la dorada humedad de tu cabello,
    que ya no puedes responderme si te llamo,
    si te sigo llamando y nada me devuelve
    la impaciente constancia de que estás.

     

    J.M. Caballero Bonald
    (???)

    9/18/2009

    Viene, me digo siempre

     

    Viene, me digo siempre. Bella y nocturna, digo,
    y está a mi lado y viene. Y en la noche descanso
    junto a su pecho, al borde de su pecho, al remanso
    de su cálida sombra sirviéndose de abrigo.

    Siempre me digo, viene,
    Bella y Nocturna, y siempre se levanta en mi sueño
    despacio, apareciendo como en un bosque
    umbrío, fiel y asidua en mi frente,
    como alguien que debiera, siempre bella
    en un bosque, responder cuando digo
    Bella Nocturna en sueños
    cuando me digo, viene.

    Y acude fiel y asidua, con cálida sombra
    cuando, Bella Nocturna, con su sombra me abrigo.

     

    Elvio Romero
    (???)

    9/9/2009

    Me basta así (Fragmento)

     

    Si yo fuese Dios
    y tuviese el secreto
    haría
    un ser exacto a ti;
    lo probaría
    (a la manera de los panaderos
    cuando prueban el pan, es decir:
    con la boca).

    Y si ese sabor fuese
    igual al tuyo, o sea
    tu mismo olor, y tu manera
    de sonreír,
    y de guardar silencio,
    y de estrechar mi mano estrictamente,
    y de besarnos sin hacernos daño
    -de esto sí estoy seguro: pongo
    tanta atención cuando te beso-.

    Entonces,
    si yo fuese Dios,
    podría repetirse y repetirse,
    siempre la misma y siempre diferente,
    sin cansarme jamás del juego idéntico,
    sin desdeñar tampoco la que fuiste
    por la que ibas a ser dentro de nada.

     

    Ángel González
    (???)

    9/2/2009

    En ti me quedo (Fragmento)

     

    Así,
    en ti me quedo,
    paseo largamente tus brazos y tus piernas,
    asciendo hasta tu boca, me asomo
    al borde de tus ojos,
    doy la vuelta a tu cuello,
    desciendo por tu espalda,
    cambio de ruta para recorrer tus caderas,
    vuelvo a empezar de nuevo.

    Descanso en tu costado,
    miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,
    digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,
    y si cierras los ojos cierro también los míos,
    y me duermo a tu sombra como si siempre fuera
    verano,
    amor,
    pensando vagamente
    en el mundo inquietante
    que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.

     

    Ángel González
    (???)

    8/26/2009

    Canción de amor para después de la vida

     

    Tú que me miras,, tú que me ves aquí
    en la tierra
    como en la tierra soy,
    como en la tierra estoy sin merecerte,
    tú, pequeña verdad humana mía,
    aquí sin merecerte, sin merecer tu humana luz,
    tu belleza tranquila y delicada,
    fugaz y delicada como una luz tranquila,
    capaz, ay,
    de envejecer y de morir también;
    tú, sí, a quien he llegado
    tan tarde ya, sin merecer ese sosiego ya
    de tu pura belleza,
    ¿podré entonces, de pronto
    encontrarme a tu lado revestido de aquello que quisiera
    para mí junto a ti?

    ¿Podré ser digno entonces de ti entonces,
    y dignamente estar como quisiera estar:
    dignamente a tu lado, mereciendo
    continuamente lo que eres
    ahora para mí,
    en esta tarde en que tú estás sentada
    al lado mío contemplando
    con tristeza mi rostro,
    que ha empezado quizá,
    tan pronto,
    a envejecer...?

     

    Carlos Bousoño
    (???)

    8/19/2009

    Corazón coraza

     

    Porque te tengo y no
    porque te pienso
    porque la noche está de ojos abiertos
    porque la noche pasa y digo amor
    porque has venido a recoger tu imagen
    y eres mejor que todas tus imágenes
    porque eres linda desde el pie hasta el alma
    porque eres buena desde el alma a mí
    porque te escondes dulce en el orgullo
    pequeña y dulce
    corazón coraza
    porque eres mía
    porque no eres mía
    porque te miro y muero
    y peor que muero
    si no te miro amor
    si no te miro.

    Porque tú siempre existes dondequiera
    pero existes mejor donde te quiero
    porque tu boca es sangre
    y tienes frío
    tengo que amarte amor
    tengo que amarte
    aunque esta herida duela como dos
    aunque te busque y no te encuentre
    y aunque la noche
    pase y yo te tenga
    y no.

     

    Mario Benedetti
    (???)

    8/12/2009

    El amor

     

    Un pájaro me canta y yo le canto
    me gorjea al oído y le gorjeo
    me hiere y yo le sangro
    me destroza, lo quiebro.

    Me ayuda, lo levanto
    lleno todo de paz, todo de guerra
    todo de odio, de amor y desatado
    gime su voz y gimo.

    Río y ríe,
    y me mira y lo miro,
    me dice y yo le digo,
    y me ama y lo amo.

    - No se trata de amor, damos la vida-
    y me pide y le pido,
    y me vence y lo venzo,
    y me acaba y lo acabo.

     

    Idea Vilariño
    (???)

    8/5/2009

    Los dos

     

    Cuando en la noche a tu pasión me entrego,
    dime: ¿quién es el cielo y quién la estrella?
    Cuando tan alto amor el mundo sella,
    ¿es ciega la pasión o yo me ciego?

    Ahora tú me conduces, pero, luego,
    yo seré quien te conduzca a aquella
    noche estrellada, iluminada y bella,
    en donde a la pasión vence el sosiego.

    En donde la pasión encadenada
    y la serenidad del sabio vuelo
    - feliz estrella de la noche amada,

    íntima confusión, cielo del cielo-
    crean esta inmortal noche estrellada
    e inmóvil resplandece nuestro anhelo.

     

    Vicente Gaos
    (1919-1980)

    7/28/2009

    Nunca terminaré de amarte

     

    Y de lo que me alegro,
    es de que esta labor tan empezada,
    este trajín humano de quererte,
    no lo voy a acabar en esta vida;
    nunca terminaré de amarte.

    Guardo para el final las dos puntadas,
    te-quiero, he de coser cuando me muera,
    e iré donde me lleven tan tranquila,
    me sentaré a la sombra con tus manos,
    y seguiré bordándote lo mismo.

    El asombro de Dios seré, su orgullo,
    de verme tan constante en mi trabajo.

     

    Gloria Fuertes
    (???)

    7/21/2009

    El amor (Fragmento II)

     

    Mujer: crecemos, nos desesperamos creciendo,
    oscuros, sin infancia, cada vez, más oscuros,
    hacia el único origen inminente
    donde renaceremos, donde tú
    renacerás para mí sólo.

    Para mí, para nadie
    más que para mis besos, para mis treinta bocas,
    para mi torbellino donde aprendiste un día
    a caer velozmente como una estrella errante:
    mujer, estrella mía, velozmente.

    No me obstino en tocarte por sólo enardecerte.
    Tengo experiencia: te amo.
    Tengo violencia: te amo todavía más hondo,
    todavía más lejos que todos los delirios
    y, como ellos, te cobro posesión implacable.

    Oh flor única: nadie
    vio con tu naturaleza la libertad del día
    como yo vi. Ninguno
    te supo descifrar, apacible corola,
    maternidad profunda.

    Madre del hombre, madre de los sueños del hombre,
    poseída, preñada por el furor del hombre,
    por la inocencia, por el desamparo
    del hombre.

    Mujer, el tiempo pasa. Yo soy hombre. Tú
    eres una mujer, La poesía
    es nuestra sangre. Todo
    lo que pueda decirse de nosotros es eso,
    y algo más que es inútil
    repetirlo.

     

    Gonzalo Rojas
    (???)

    7/14/2009

    El amor (Fragmento I)

     

    De pronto sales tú con tu llama y tu voz,
    y eres blanca y flexible, y estás ahí mirándome,
    y te quiero apartar, y estás ahí mirándome,
    y somos inocentes, y la marca roja
    me besa con tus labios, y es invierno, y estoy
    en un puerto contigo, y es de noche.

    Y no hay sábanas donde dormir, y no hay, y no hay
    sol en ninguna puerta, y no hay estrella alguna
    que arrancar a los cielos, y perdidos
    no sabemos qué pasa, por qué la desnudez
    nos devora, por qué la tempestad
    llora como una loca, aunque nadie la escucha.

    Y ahora, justo ahora que eres clara -permite-,
    que te deseo, que me seduce tu voz
    con su filtro profundo, permíteme juntar
    mi beso con tu beso, permíteme tocarte
    como el sol, y morirme.

    Tocarte, unirte al día que soy, arrebatarte
    hasta los altos cielos del amor, a esas cumbres
    donde un día fui rey, llevarte al viento libre de la aurora,
    volar, volar diez mil, diez mil años contigo,
    solamente un minuto, pero seguir volando.

     

    Gonzalo Rojas
    (???)

    7/7/2009

    Un relámpago apenas

     

    Besas como si fueses a comerme.
    Besas besos de mar, a dentelladas.
    Las manos en mis sienes y abismadas
    nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme

    me declaro vendido, sin vencerme
    es ver en ti mis manos maniatadas.
    Besas besos de Dios. A bocanadas
    bebes mi vida. Sorbes, sin dolerme,

    tiras de mi raíz, subes mi muerte
    a flor de labio, Y luego, mimadora,
    la brizas y las rozas con tu beso.

    Oh Dios, oh Dios, si para verte
    bastará un beso, un beso que se llora
    después, porque ¡oh, por qué! no basta eso.

     

    Blas de Otero
    (1916-1979)